martes, 11 de octubre de 2011

Figuras imposibles

Algunas personas
nunca entenderán la poesía
y - sin desvelo -
a la poesía
le interesa poco
algunas personas.

Álvaro Jiménez

lunes, 10 de octubre de 2011

Advertencia a los malos pasos

No pienso
volver a caminar en círculos
sobre las aguas del santo
o los orines de la ciudad,
ni brincar en el asfalto encendido
del último lugar del mundo

no tengo planeado
correr sobre hilos de sal
ni bailar en otro malecón
lesionado de contradicciones

me dije “nunca más”
la última vez que resbalé en su sangre
y juré por todas las vidas que conozco
sacudir los verdugos de mis dedos

Sin embargo
cuando la vida
se guarda en alguna cartera
como un billete inútil
y los amantes tiran sus armas
y se protegen con cascos y estrategias
y la mujer se me hace un mar muerto
y los sobrios no tienen cura
pariré un par de crisis
gestionaré algún absurdo
correré sobre el pálido rostro
de la nada
me sentiré vivo
y esta vez
por voluntad propia.

Álvaro Jiménez

miércoles, 20 de julio de 2011

Madonna

¿cuántos amores
te caben en los ojos?
¿cuántos locos te siguen
en tu procesión mitológica?
tengo todas las caricias necesarias
y me he guardado otras más
tengo está poesía
de insomnio
ofrezco estos dedos
nombrándote en reglones blancos
tengo las mismas ganas que vos
de dispararle al mundo
meteoritos de poesía y esperanza
tengo lecturas que son sólo mías
retratos obsesionados
para entender esta puta vida
invento calculadoras
me declaro en quiebra
enciendo dinamita
como darte un orgasmo
conjuro inciertos
como un nunca más
me reúno con todos
nunca me preocupé
por no abordar el último bus
tengo promesas que no recuerdo
colecciono voces y motores
invento que la vida está vencida
tengo exilio
furia
rosas
balas
hambre
tengo mapas
todos trazados
a partir de ciudades
que construí en vos
acumulo dudas frías
tengo vicios
y necesidad de perderte

Álvaro Jiménez M


Edvard Munch, Madonna

martes, 19 de julio de 2011

Estruendo de ciudad

“No te hieras en mí, que será inútil,
no me hieras a mi porque te hieres”

Pablo Neruda, el pozo.

llevo misiles en mi piel
conocés
todas mis respiraciones posibles
estamos jugando
todos estamos jugando
movemos las fichas
cambiamos las cerraduras
bloqueamos alguna calle
nos inventamos otra ruta

sos de las que saben
el mundo es más amplio
de piel en piel
por eso
siempre te encuentro de paso
ya alguna mujer
tendrá tus ojos
y otra iluminará las tormentas

pero tus besos
que coquetean con mis guerras
que son insolentes y hermosos
me llenan el estómago
con balas de intriga y sal

el tiempo no se detiene
en tu mundo de abanicos y granadas
ya no tenemos treguas
para contar a los muertos
mi única estrategia
es lanzar estos brazos armados
a los agujeros de la calle
ya no inventamos excusas
ni inviernos

Álvaro Jiménez M

lunes, 11 de julio de 2011

Y nada

Clavo mis uñas
en todas las botellas
me amamanto
de tu lodo
pretendo ignorar
los poemas que me arrancas
se me agota la garganta
para contener el tráfico
de todos tus amores
se me casan las palabras
por remar entre tus ruinas
se resiente la cordura
al confundir
la mujer con dios

Álvaro Jiménez

jueves, 7 de julio de 2011

Buen día

“Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano…”

Juan Gelman

El despertador hizo unos 10 desplantes hasta que ingenié un pretexto para deshacer las sábanas, siempre es difícil renunciar a las murallas que me alejan de los dientes coléricos del lunes.

Uno ni se imagina que con el sol también sale a relucir la mierda de los días, de repente se me abren todos los ojos del cuerpo, y la realidad - sin presentarse - descubre la mueca más hermosa y despiadada que le conozco.

Escucho en reclamo el grito de los pájaros a las bocinas del hombre, desayuno las malas nuevas de todos los diarios, pronostico el clima y los muertos del día. Fumo de dos en dos, nunca me gustó estirar demasiado el pasado, ya casi olvido cuando el miedo al porvenir se hacía manso en tu entrepierna, ya no extraño cuando la autodestrucción del mundo se maquillaba de placer mientras abordaba la escalera de tu espalda.

Me diste más poemas que orgasmos, la camisa de fuerza que es tu abrazo me amarró a carros vacios, parten a la misma hora y yo voy en todos. Aquí no hay biblia que valga, en esta faena estoy sólo, ya encontraré una manera de sortear las presas y las trampas, las balas y los besos.

Álvaro Jiménez M

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